BUENOS AIRES.- Se espera mucho de los dos, sobre todo de Quilmes, que necesitaba dejar en la lona a su anfitrión, Gimnasia y Esgrima La Plata, para seguir pegado a los de arriba y soñar con un ascenso directo a Primera.

Pero ni la visita ni el dueño de casa lograron quebrarse después de un primer tiempo con escasas emociones. En el segundo, el "lobo" encontró la ventaja por Nicolás Cabrera. Sin embargo, al rato Miguel Caneo emparejaba desde los 12 pasos. Se iba el partido y llegaron las expulsiones, por tumultos. Fueron cinco. El resultado no les sirvió. Los dos necesitaban ganar los tres puntos. (Especial)